Les comparto la historia de Lucy. Nació el 5 de mayo del 2002. Sus dueños originales la tuvieron por 4 años antes de abandonarla en el jardín de la casa de la que se mudaron. Los vecinos la encontraron con otro labrador chocolate con el que fue cruzada en varias ocasiones para vender los cachorros. Según la historia de los vecinos, los dos perros ladraban y aullaban de hambre y ansiedad al no entender que había sucedido y así fue como fueron reportados y recogidos por el departamento de “Control de Animales”.

Marco y LucyDespués de unos días en el “shelter” o refugio de la ciudad de Phoenix, Arizona, la organización “Arizona Lab Rescue”, rescató a los dos perros a unos días de ser sacrificados. Solo en Estados Unidos, cada año más de 8 millones de perros y gatos quedan sin hogar y un porcentaje muy bajo logra encontrar quien los adopte, pues la mayor parte de la gente sigue comprando, cruzando,  vendiendo o regalando mascotas que se multiplican y multiplican. Basta con pasar una hora en uno de estos lugares para ver como las familias llegan a entregar a los perros adultos que alguna vez fueron el cachorrito encantador que regalaron en navidad o que algún vecino les vendió, pero después creció y sin educación ni ejercicio se convirtieron en un problema para la familia que se deshace de ellos.

Encontré a Lucy en el sitio de internet de la organización y después de una entrevista y firmar una carta compromiso y llenar un cuestionario la adopte con un poco de temor a que como tenía ya 4 años, no sería lo mismo que tener un cachorro, pues había escuchado que solo teniendo a los perros desde chiquitos, se logra una relación cercana, pero pronto entendí que un perro adoptado valora su nueva casa como tal vez ningún cachorrito que no ha pasado por el abandono lo haría. En menos de 24 horas Lucy me seguía a todas partes incluso en la noche si me levantaba al baño o a la cocina, me seguía y no toleraba que me separara de ella, tal vez por el miedo a ser abandonada de nuevo. Poco a poco entendió que no sería así y hoy 5 años después puedo decir que Lucy ha sido una de mis mejores maestras en la vida y me ha convertido en un ser mas generoso, flexible, social y responsable.

Agradezco mucho a César Millán pues sus programas de televisión y libros me ayudaron mucho para convertirme en el líder y dueño responsable que Lucy necesitaba y me mostró cómo adoptar y esterilizar es la mejor manera de mostrarle amor no solo a Lucy sino a todos los perros del mundo.

Te invito a escuchar la entrevista que le hice en Regil Radio, episodio número 15 aquí y como César dice: “Enamórate de la idea de ayudar”.

Existen muchas ventajas al adoptar un perro adulto, aquí te enumero doce que considero importantes.

  1. Sabemos perfectamente el carácter del perro, en el centro de adopción nos informaremos del perro que más se adapta a nuestro hogar.
  2. Sabemos perfectamente su estatura y tamaño definitivo, sin llevarnos sorpresas más adelante.
  3. Ya han madurado y asimilan con más rapidez todo lo que se les enseña en el proceso de su educación.
  4. La adaptación de los perros adultos adoptados, (de un año en adelante), es muy rápida y fácil.
  5. Evitamos los destrozos lógicos de adoptar a un cachorro que necesita juguetear y aprender a hacer sus necesidades fuera de casa.
  6. El perro se adapta rápidamente a su nueva vida y adquiere en poco tiempo las costumbres de su nuevo hogar, así como las normas de disciplina básicas, como hacer las necesidades en la calle, por ejemplo.
  7. Las familias consultadas coinciden en afirmar que la capacidad de agradecimiento y cariño de sus nuevos compañeros es enorme y su educación bastante más fácil que la de un cachorro.
  8. Nuestra experiencia un perro adulto “se hace”, es decir, se amolda perfectamente a la vida con sus nuevos dueños, a sus hábitos y reglas, mostrando además, si ha sido adoptado tras un abandono, un amor y fidelidad sin límites.
  9. El aprendizaje del perro va ligado al instinto de juego y no pierde dicho instinto hasta muy avanzada edad, por lo que la adopción de un perro nunca deberá supeditarse a los años que tenga; en la adopción debemos guiarnos por el carácter del perro y su adecuación a nuestro estilo de vida.
  10. Los cuerpos especiales de seguridad (policía y bomberos) y las organizaciones de invidentes y minusválidos prefieren para el adiestramiento del perro el periodo comprendido entre uno y tres años de edad, por ser la etapa en la que son más receptivos a la disciplina y aprendizaje de conductas. Se trata de entrenamientos especializados: Los animales tienen que aprender a realizar su trabajo (rescates, defensa, apoyo a ciegos, etc.) de forma correcta y sin dudas.
  11. Al adoptar un perro adulto, encontraremos al compañero más fiel, leal y noble que jamás hayamos imaginado. Le daremos la gran oportunidad de pasar el resto de su vida en una familia y tendremos la gran ventaja de poder salvar la vida de otro, en un tiempo más corto, con la gran satisfacción de saber que gracias a nuestra adopción, en caso de que tengan edad muy avanzada, nuestro compañero ha pasado los mejores años de su vida gracias a nuestra loable acción de adoptar.
  12. Lo más importante, un amigo es un amigo y UN AMIGO NO SE COMPRA.

 

¡Adopta, esteriliza y nunca compres o vendas a otro ser vivo!

 


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